Tremendista
campaña de terror desinformativo orquestada por Interior y difundida
por los media del establishment con motivo de las dos cumbres de jefes
de Estado y de Gobierno de los Quince que se celebrarán los próximos
meses de marzo, en Barcelona, y junio, en Sevilla.
Como es
sabido, España tiene el altísimo honor de ocupar, este
primer semestre de 2002, la presidencia de la Unión Europea.
Por ello, los mandamases europeos celebrarán en 26 poblaciones
españolas 212 reuniones, entre las que se encuentran las cumbres
de jefes de Estado y presidentes de Gobierno de la Unión Europea
que tendrán lugar los días 15 y 16 de marzo, en Barcelona,
y 21 y 22 de junio, en Sevilla.
En todas estas reuniones se prevé la presencia masiva, activa
y recalcitrante de las cada vez más numerosas personas y colectivos
opuestos a la globalización capitalista, y Sevilla (mrgsevilla)
ha sido elegida sede del encuentro internacional de movimientos antiglobalización.
Al Gobierno del Partido Popular no le hace ninguna gracia que la disidencia
se haga pública y teme que los subversivos hagan de las suyas
y le agüen la fiesta. Los amos del mundo no deben ser molestados
mientras traman el presente y el futuro de la humanidad. Los gobernados
les debemos sumisión y pleitesía. Aquel que ose protestar
será castigado.
De momento, el Ministerio del Interior ya ha decretado Nivel de Alto
Riesgo para siete de estas reuniones y ha advertido de la posibilidad
de suspender temporalmente el acuerdo de Schengen, cerrar las fronteras
y restringir el espacio aéreo a los vuelos no comerciales en
las inmediaciones de las reuniones de máximo nivel (Y digo yo
una cosa, si cierran las fronteras ¿impedirán también
la entrada a los mandatarios europeos? ¿Y a los acaudalados turistas
que veranean en las costas mediterráneas?). Además del
levantamiento de este cordón sanitario, Interior desplegará,
en principio, a unos 10.000 agentes de la Policía en cada una
de las tres grandes cumbres (el Consejo Europeo de Barcelona,
la Cumbre UE-América Latina en Madrid y el Consejo
Europeo de Sevilla), decisión que, dicha así a voz
de pronto, haría temblar al más pintao.
Métodos
científicos para impedir huelgas
Los medios de comunicación masiva, fundamentalmente la prensa
(a través de la agencia del Grupo Correo COLPISA), se
han hecho eco de las preocupaciones del Estado español y, llevados
por el sensacionalismo y el servilismo que les son propios, no han tardado
en iniciar una campaña de terror desinformativo destinada a causar
alarma social, provocar el pánico entre los ciudadanos y justificar
a priori la represión policial. "Más de 100.000 antiglobalización
acudirán a la ciudad durante la cumbre europea de junio"
(ABC de Sevilla, 27-11-2001), "ETA será la gran amenaza
de la cumbre de Sevilla" (Diario de Sevilla, 12-12-2001), "Los
antisistema organizan por Internet su boicot a la Unión Europea"
(Diario de Sevilla, 14-1-2002), "El tam-tam de la Red atrae a los
activistas hacia Sevilla" (Diario de Sevilla, 14-1-2002), "Interior
teme que lleguen a España más de 4.000 militantes antisistema"
(El Mundo, 25-1-2002), "Interior prevé la llegada a Sevilla
de hasta 4.000 violentos" (Diario de Sevilla, 25-1-2002), son algunos
de los titulares que han venido alertando, con premeditada precipitación,
de la invasión bárbara que sufrirán las ciudades
en las que se celebren las citas europeas.
Titulares parecidos a los que se publicarían en situaciones pre
bélicas para acojonar (acongojar, si son ustedes más finos)
al personal, para ponerle en guardia o hacerle huir a la desbandada,
mostrándole cuán crueles e inhumanos son los enemigos
escogidos para la ocasión. Técnica similar, conocida por
el nombre de Atrocity Propaganda, a la utilizada por el Gobierno
norteamericano de Wilson durante la Primera Guerra Mundial para "convertir
a una población pacífica en otra histérica y belicista
que quería ir a la guerra y destruir a todo lo que oliera a alemán"
(N. Chomsky, Cómo nos venden la moto, Icaria, 1995). En
dicha campaña "se fabricaron montones de atrocidades supuestamente
cometidas por los alemanes, en las que se incluían niños
belgas con los miembros arrancados y todo tipo de cosas horribles que
todavía se pueden leer en los libros de historia, buena parte
de lo cual fue inventado por el Ministerio británico de propaganda,
cuyo auténtico -propósito en aquel momento -como queda
reflejado en sus deliberaciones secretas- era el de dirigir el pensamiento
de la mayor parte del mundo." (op. cit.)
Otro método parecido es el denominado fórmula Mohawk
Valley, también conocido como métodos científicos
para impedir huelgas. La primera prueba, cuenta Chomsky, se produjo
en 1937, cuando hubo una importante huelga del sector del acero en Johnstown
(Pensilvania). La cuestión estribaba en la idea de que había
que enfrentar a la gente contra los huelguistas, por los medios que
fuera. Se presentó a éstos como destructivos y perjudiciales
para el conjunto de la sociedad, y contrarios a los intereses comunes,
identificados con los intereses del poder financiero y empresarial.
"Queremos estar unidos y tener cosas como la armonía y el
orgullo de ser americanos, y trabajar juntos. Pero resulta que estos
huelguistas malvados de ahí afuera son subversivos, arman jaleo
y atentan contra el orgullo de América, y hemos de parles los
pies. El ejecutivo de una empresa y el chico que limpia los suelos tienen
los mismos intereses. Hemos de trabajar todos juntos y hacerlo por el
país y en armonía, con simpatía y cariño
los unos con los otros. Este era, en esencia, el mensaje." (op.
cit.) ¿No os suena de algo?
El fantasma de Génova
La
mayoría de los media han señalado a Genova como el "peligroso
antecedente". Tod@s recordamos los sucesos ocurridos en la bella
y combativa ciudad italiana durante la cumbre del G-8. En la mente de
millones de telespectadores están grabadas las imágenes
de caos y violencia que, especialmente desde entonces, el poder mediático
(y el poder político y económico, por supuesto) ha tratado
de relacionar con el movimiento anticapitalista. Pero, pensemos con
detenimiento -que no hace daño-, ¿quién murió
asesinado durante las manifestaciones de Genova? ¿Quién
era Carlo Giuliani? ¿Un manifestante o un carabinieri?
Ahora resulta que los que se portaron mal fueron los manifestantes,
esa panda de enloquecidos alborotadores, y que la policía actuó
para evitar que cualquier persona fuese herida. Y claro, la mala suerte
de que, en el transcurso de dicha labor polical de ayuda y defensa de
los ciudadanos, un joven de poco más de veinte años fue
muerto por la bala de un agente del orden y cientos de personas requirieron
de asistencia médica gracias al celo profesional de estos hombres.
No sólo se pasa por alto la brutalidad policial, sino que se
justifica, se premia y se apuesta por ella como instrumento disuasivo.
Pruebas de ello son la resolución del juzgado de instrucción
nº 22 de Barcelona de archivar la querella presentada por varias
entidades contra la Policía y la delegada del gobierno en Cataluña,
Julia García-Valdecasas, por los incidentes ocurridos durante
la manifestación antiglobalización del 24 de junio del
año pasado, que finalizó con 22 detenidos y unos 50 heridos,
y la llamada Operación Añil, el operativo policial
puesto en marcha por el Ministerio del Interior para hacer frente a
los manifestantes en las cumbres europeas. Con este cheque en blanco
entregado a unas autoridades y unas fuerzas de seguridad con las manos
desatadas, es de esperar un recrudecimiento de la represión y
un ensañamiento mayor por parte de la policía. "No
vamos a tener especial cariño hacia los grupos antiglobalización",
ha advertido el alcalde de Sevilla, Alfredo Sánchez Monteseirín
(PSOE). Es decir, que van a dar más palos que un ciego.
Operación
Añil
La Dirección General de la Policía ha diseñado
la denominada Operación Añil, un amplio "dispositivo
de seguridad" para las cumbres europeas que cuenta con un presupuesto
"totalmente abierto" y que incluirá a más de
2.000 antidisturbios (UIP) y 3.000 agentes de refuerzo a las plantillas
locales, además de cerca de 2.000 guardias civiles en el control
de frontera y aeropuertos y del despliegue de las policías locales
y autonómicas. Desde enero del año pasado, las unidades
especiales de la Policía Nacional han estado recibiendo unos
cursillos sobre la seguridad europea, en los que se les mostraba el
modus operandi de los grupos más activos, y entrenando en Linares
(Jaén) tácticas policiales especializadas en "prevención
y represión de concentraciones". Los medios de comunicación
estuvieron presentes en la exhibición de uno de estos adiestramientos.
Como muestra del empeño que ponen y de lo a pecho que se lo toman
nuestros inestimables protectores, un último dato: en el entrenamiento,
un policía recibió un fuerte golpe en un brazo por un
bote de humo y tuvo que ser atendido.
Así las cosas, preparémonos, que vienen los hunos.
Por Parco Pacatto