Año 2.001
de la época actual, en la calle las personas se rebelan contra
un modelo de vida impuesto por las grandes transnacionales con el beneplácito
de los gobiernos. Está rebelión violenta, causada por
la feroz economía dominante, es duramente reprimida, llegando
en algunos lugares del planeta a enfrentamientos armados. Las personas
se defienden, la situación es realmente tensa, insostenible.
No muy lejos de allí,
en un parque
Hay un personaje
que grita - BASTA!! BASTA!!-.
- Se acabaron las miserias!, se acabaron la penurias!, se acabaron las
desgracias!-. Somos la raza humana los seres más destructivos
e infectos. No más religiones. No más gobiernos. No más
falsas ideas doctrinantes.
Escuchadme!!. Se trata de perder el miedo y dejarnos ir, se acabó
la raza humana, pongamos fin a esta locura. Vayámonos con la
dignidad de un ser racional. Dejemos lo que queda de vida al planeta
para que los animales y las plantas vivan en paz y se ordenen y reordenen
como la naturaleza les de a entender. Vayámonos con dignidad,
e s lo menos que podemos hacer por aquellos seres a los que hemos explotado,
extinguido, enfermado y manipulado.
Vayan despidiéndose porque pasarán a una historia que
no heredará nadie.
Acabaremos con las instituciones, parlamentos, leyes, presidentes, dictadores,
abogados, jueces, fiscales, policías y militares.
No más teorías, sectas, iglesias, templos, ritos y donativos.
No más empresas, empresarios, multinacionales, transnacionales.
No más clasificaciones del mundo, ni primero, ni segundo, ni
tercer y cuarto mundo. Despedíos de las divisiones de edades;
primera infancia, segunda, pubertad, adultos, tercera edad, ancianos
Adiós al dinero, no más ciudades, ni zonas de periferia,
ni zonas residenciales, ni mundo rural
Iros olvidando del liberalismo,
se acabó el capitalismo, neoliberalismo, fascismo, comunismo,
anarquismo, ecologismo
se terminarán los puristas y las
revisiones y los revisionistas y revisores. No más bancos, banqueros,
cobradores. Fuera los pleitos, adiós a las persecuciones, muros,
cárceles, FIES, fronteras entre Estados y mentes, pongamos fin
a los cuarteles. Ya no habrá necesidad de escuelas, jerarquías,
clases sociales, sindicatos, traidores, vendidos, chivatos, enganchaos,
trepas, deportistas, fanáticos, beatos, asustados, funcionarios,
parados, bolsas de trabajo, fin de las ETT´s, INEM, AVE, BBVA,
SHELL
..
La poca gente que
le rodea, apenas llegan a siete y no es seguro de que estén escuchándole
(demasiadas horas de zaping, en el sofá de casa).
- No asustaros,
- continua el sujeto, -No os pongáis nerviosos por mis palabras,
que todo siga igual, simplemente abandonaremos la tarea de la procreación
y dentro de ochenta o noventa años todo habrá acabado.
No les demos más mano de obra barata, no les demos carne de nuestra
carne para sus guerras. Si ellos quieren poder y territorio que se bajen
de sus poltronas y vayan a pelear con sus hijos.
Vivamos, nosotros los simples, este tiempo con dignidad, disfrutemos
de todo lo que nos rodea, gocemos del final, de este largo final. No
más descendencia, hagamos el amor sólo por placer. Olvidemos
la función reproductora, papás y mamás, no entreguéis
vuestros hij@s para enriquecer a otros. Dejemos de invertir en genética,
dejemos de invertir en alargar la vida. Despidámonos con suavidad.
Extingámonos sin miedo, con la misma serenidad con la que hemos
silenciado la extinción de otras especies. Sin perder los nervios.
Como todo visionario,
se equivocó rotundamente. Pero como loco, se acercó, sin
querer, a la verdad. Lo cierto es que en una población quemada,
y con una perspectiva de futuro bastante triste, la gente se apunta
a lo que sea, así que, la idea fue extendiéndose. Tanto
se extendió que llegó a oídos de un gobernante
de estos que quieren un mundo a su imagen y semejanza, de manera que
con esta filosofía, veía una forma muy disimulada de acabar,
más bien de evitar que naciera cualquier tipo de resistencia.
Año 2.104,
la raza humana seguía existiendo, pero
la demografía
había descendido alarmantemente, provocando un envejecimiento
acelerado. En los países pobres económicamente, los dirigentes
entregaban generosamente un buen dinero, alas personas que acudían
a esterilizarse. Equipos de cirujanos, financiados por los más
poderosos, se aseguraban de que así fuera, de manera que los
pobres diablos, salían en masa de los hospitales con un cheque
en la mano por valor de mucho dinero. Mientras, en el mundo de mayor
poder adquisitivo, la desidia de los antepasados se había adueñado
de la población. El número de suicidios aumentó
a partir de cuando la gente se auto convenció de que así
no querían vivir, y que qué mejor rebeldía que
desaparecer. Los nacimientos eran escasos, ya nadie quería traer
vida para la guerra, el hambre o la pena. Ya solo los ricos tenían
hijos, pero claro a estos no los podían explotar como a los hijos
de los demás. De manera que la producción cayó
y sus ahorros simplemente no servían para nada. Así fue
como se vieron en un serio aprieto al que intentaron dar solución.
- Tenemos que hacer una ley constitucional, en donde se obligue a las
mujeres a ser madres -. Decía en voz alta un reputado diputado.
- La democracia está en peligro, las ideas terroristas han provocado
esta situación -. Gritaba otro diputado levantando el dedo muy
ofendido.
- Será una Ley por Real Decreto -. Añadió el presidente.
Así fue,
un Real Decreto salió con extrema urgencia:
"Todas las mujeres deben parir al menos dos hijos para la patria"
Comenzaron poco
después de salir el decreto a atrapar mujeres de las clases mas
bajas y a inseminarlas artificialmente, bajo los más estrictos
controles hacia la futura descendencia. Pero ante tal atropello a la
libertad individual lo único que consiguieron fue que el número
de suicidios aumentase, sobre todo de mujeres, mujeres valientes que
se arrojaban desde un noveno piso entre risas y con la sensación
grata que te deja en el cuerpo la desobediencia, las mujeres preñadas
se reían aun más a la hora de morir. En las pocas guerras
que quedaban en activo, las personas corrían hacia las bombas
como posesos.
De manera que hubo que tomar serias medidas desde las altas instituciones
para atajar tal problema que se les iba de las manos.
Se prohibieron por Real Decreto y con carácter de urgencia todas
las guerras. Se prohibió que ningún vehículo, coche,
camión, tren
se desplazara a mas de diez kilómetros
por hora, Los edificios que se construían eran de una planta
e incluso se daban ayudas a quienes construyeran pisos de media planta
Pero era inútil los países comenzaron a quedar deshabitados,
desapareciendo con ello muchas culturas sobre todo aquellas que en otros
tiempos fueron masacradas y desposeídas de sus tierras.
Todavía,
ante tal penosa situación, los había que se frotaban las
manos y con un enfermizo afán imperialista ocupaban territorios,
colocando banderas y banderines por todos los sitios con la intención
de crear un mundo mejor controlado y manipulado por poca gente, sin
subversión ni desobedientes. Y así lo hicieron y esto
consiguieron: Se quedaron solo un grupo de ricachones que se miraban
con desconfianza. Tenían un grupo de robots muy poco avanzados,
tecnológicamente hablando, pero les faltaba algo, les faltaban
súbditos a quién poder venderles cosas.
Ahora si que estaba la raza humana en serio peligro de extinción,
así que los dirigentes, ponían altísimos precios
a quien consiguiera traer una mujer, daba igual su edad. Para quién
aún vagaba por la tierra, la vida se hizo durísima, sobre
todo para las mujeres (una vez más), pero lo consiguieron. Nadie
trabajaba la tierra, las fábricas abandonadas eran criaderos
de cucarachas, nadie extraía de la tierra materia prima para
la producción. Los hijos de los ricos cuando fueron explotados
se rebelaron y luego fueron eliminados por sus amados padres.
Año 2.298,
solo queda un puñado de viejos medio muertos, rodeados de un
planeta casi eliminado, con pocos animales, escasa plantas, ningún
agua potable
Fue un final penoso, en vez de alegre, pero lo consiguieron.
Así fue como la muerte temida y odiada, se convirtió en
algo apreciado, las personas le perdieron el miedo y tan solo dejándose
ir fue como vencieron.
Sin duda alguna,
las cucarachas, no perdieron de vista la situación precaria del
planeta y sus habitantes, y sin ningún obstáculo procedieron
a
"
Hay algo aquí que va mal
hay algo aquí que va mal,
ya se que a ti te da igual
pero hay algo que no va
"