Fiesta de la España más popular en el octubre más
español.
Hola jóvenes! Desde Lisergia.net os saludamos
en una nueva entrega de nuestro popular Magazine con el ánimo
de daros ánimos (ánimo, ánimo) en este españolísimo
mes de octubre de 2002. El mesecillo está siendo de los más
rojigualdo, comenzando el pasado día 6 con la canonización
en Roma, a manos del Santo padre Wojtila, del Beato Escrivá de
Balaguer. Una semana después se celebra la fiesta nacional del
12 de octubre, que no sólo celebra a España sino también
su sangrienta y genocida conquista de América. Como colofón
a este mes, se estrenaba el tributo a la bandera española que,
a partir de ahora y todos los últimos miércoles de cada
mes, será izada al son del himno nacional en la plaza Colón
de Madrid con sus 294 metros cuadrados para quien dude de donde puñetas
estamos (EHPAÑÑA!!).
La
canonización del beato, que ha sido criticada por lo bajini ya
que se salta algunas reglas papales de santificación, nos abrió
este mes tan esquirol y español de forma que el Opus Dei no será
ya sinónimo de oscura y poderosa secta para la gente de a pié,
sino que a partir de ahorá será, como Raúl o Julio
Iglesias, estandarte y orgullo de España en el extranjero y uno
de los resortes simbólicos del régimen que hoy sufrimos
(La Segunda Restauración).
Algunos de los puntos no claros de esta canonización
es la autoría de los milagros puesto que para ser santificado
debe haberse demostrado la realización de milagros en vida por
parte del beneficiario. Además de algunas curaciones colaterales,
el milagro de Escrivá de Balaguer no fue llenar garrafas de vino
ni fuentes con mojarras para una boda ni para una comunión sino
algo más parecido a los "milagros económicos"
tan de moda en nuestra época ultraliberal: Escrivá de
Balaguer formó la moral y estructura de poder tecnocrática
y de los poderes fácticos de la España actual, cuyas raices
está en la secta por él fundada (Opus Dei), en la Universidad
de Navarra (por él fundada) y en el gobierno opusino de Lopez
Rodó que tomó el poder en 1956 bajo la regencia franquista
y que inauguró la etapa socio-económica que hoy vivimos.
Visto desde aquí, la "transición" no fue más
que un cambio formal que consolidaría y legitimaría el
poder de los que, desde entonces, mandan aquí.
Escrivá de Balaguer fue beatificado en 1992 (fecha
también muy española). En 1928 fundó el Opus Dei
durante unos ejercicios espirituales en Madrid por una inspiración
divina que le llegó a él. En 1943, el Opus Dei accedió
a la ordenación de sus propios sacerdotes mediante la Sociedad
de la Santa Cruz. De esta misma secta (Opus Dei) nacería en los
años 50 la Universidad de Navarra, vivero opusino por antonomasia
en la formación de altos cargos y gerifaltes de nuestra sociedad,
así como estercolero ideológico donde se sazonan nuestras
mentalidades españolas de mierda.
La máxima religiosa del Opus Dei es la evangelización
cotidiana mediante la santificación del trabajo y la caridad.
Además de ser caritativo (que hoy se llama ser solidario) uno
tiene que asumir el puesto que Dios le ha asignado en la sociedad y
partirse el lomo para hacerlo lo mejor posible. O sea, si uno es peón
a doblar bien el espinazo para santificar a Dios, y si uno es empresario
a ganar todo lo que se pueda para, tambien, santificar al mismo Dios
que el del peón.
En teoría, el Opus Dei es una secta interclasista
(accede igual un Catedrático o un Ministro que un taxista) aunque
realmente su orientación y su poder alimentan a una clase concreta:
la alta burguesía española, gobernante desde 1956. Como
decía, es el Opus Dei quien controla el poder en este Estado:
Los medios de comunicación, las grandes empresas, el Real Madrid,
gran parte de las Instituciones políticas y judiciales y muchas
Universidades (entre otras cosas). Mediante la fórmula turnista
que gobierna la política, se organizan macroeventos mediáticos
llamados "elecciones" que legitiman y hacen ver como democrático
el gobierno fáctico, tecnocrático y financiero-empresarial
de los opusinos. Este poder "de hecho" (que significa "fáctico"
o sea, real) es el que nos sacó el abono para la OTAN, la UE,
el Banco Mundial y demás Instituciones ultraliberales del eje
del mal. Pese al caracter discreto o semisecreto de la secta, numerosos
miembros del gobierno reconocen sin complejos su faceta de empresario
y de opusino aunque la mayoría trata de que esta información
se quede en lo privado.
Gracias a la canonización, el Opus Dei ganará
en España una imagen más popular y el Partido Popular
modelará mejor el cerebro de los españolitos en pos de
su sonriente, beato y eficiente (para ellos) gobierno. Ahora ya no se
oirá en el barrio "uuuh, esos son los del Opus los que lo
manejan" (refiriéndose a alguna empresa o instancia municipal)
sino que se le rezarán novenas y se le pedirán milagros
al Santo del PP.
Desde Lisergia.net os animamos a participar en este bonito
aunque español otoño, cagandoos publicamente en Dios (o
en el Opus), maldiciendo el Mercado de trabajo y escupiendo a la bandera.
Pero, cuidadín, desde aquí os avisamos que realizar esto
en ciertos lugares (la plaza Colón de Madrid, por ejemplo o la
del Salvador en Sevilla) os puede llevar a Urgencias así que
os recomendamos hacerlo en Petit Comité o donde seamos numerosos.
Amen