¿Te gustan las películas
de romanos? ¿Has escuchado el último disco de Michael Jackson?
¿Has estado alguna vez en una cárcel turca? ¿Frecuentas
los gimnasios y te van los tipos duros? Si tus respuestas son afirmativas,
éste es tu nuevo icono gay.
Adolf Hitler era homosexual.
Sí, un mariquita, un sarasa, un bujarrón, un invertido,
un sodomita. Un torpedete, vaya. Y no sólo porque lo diga yo,
sino porque así lo demuestra Lothar Machtan en su recién
publicado libro, El secreto de Hitler (Editorial Planeta, 2001).
Machtan nos cuenta en su obra la trayectoria de un hombre que ya era
conocido en las trincheras por sus relaciones homosexuales y que, posteriormente,
en la Viena de la posguerra fue origen de un archivo cada vez más
voluminoso donde se recogían sus contactos íntimos con
muchachos cuyos favores sexuales lograba no pocas veces ofreciéndoles
un plato de comida en una época azotada por el hambre.

El informe forense reveló que había
pelos en su culo que no eran suyos.
Según este autor, Adolf
Hitler estuvo relacionado con un movimiento gay avant la lettre surgido
en Alemania a principios del siglo XX que abogaba por paradigmas supuestamente
tan masculinos que excluían totalmente a las mujeres y propugnaba
la práctica homosexual como signo de superioridad.

¿Qué quiso decir Franco cuando, refiriéndose a
su encuentro Mussolini, declaró: "Agárreme el pito,
Benito!"?
Machtan no ha sido el único en sostener la homosexualidad de
Hitler. En 1949, Eugen Dollmann publicó en Italia sus memorias
y en ellas afirmaba que el Führer era gay. El documento Mend, elaborado
por Hans Mend, antiguo compañero de guerra del líder nazi,
también recoge las guarreridas alemanas que el dictador compartía
con algunos camaradas de cuartel, en especial con su inseparable "compinche"
Ernst Schmidt. De hecho, a ambos se le atribuye el popular "truco
del jabón", muy extendido hoy día en los presidios
de todo el mundo, introducción a la sodomía que patentaron
durante suestancia en el Cuartel de Fiströffenn
Borren Seriteen, Hamburgo.

El encuentro en Hendaya, ¿viaje de negocios o de placer?
Regocijémonos a continuación
con un impagable pasaje del Documento Mend, como testimonio textual
de la sensual elasticidad de esfinter y versatilidad rectal de nuestro
líder: (El siguiente documento contiene acepciones clasificadas
X)
"El soldado (Ernst) Schmidt
(actualmente maestro de obras en Garching, cerca de Munich), con el
que Hitler tenía amistad desde antes, y con el que había
trabajado ocasionalmente en la construcción, era su compinche.
También solía andar con los soldados Tiefenbóck
(actualmente propietario de un comercio de carbón en Munich)
y Wimmer (tranviario en activo en Munich). Los tres eran ordenanzas
al servicio de mando del regimiento. (...) Entre tanto habíamos
conocido a Hitler más a fondo. Notamos que nunca salía
con ninguna mujer. Entre nosotros se despertó desde un principio
la sospecha de que fuera homosexual, pues ya le conocíamos otras
anormalidades. Era extraordinariamente excéntrico y mostraba
en ese sentido rasgos afeminados. Nunca tenía un propósito
fijo, ni tampoco convicciones firmes. En 1915, estábamos entonces
en la fábrica de cerveza Le Fébre en Fournes y teníamos
colchonetas de paja. Hitler dormía por las noches con Schmidt,
su puta masculina. Oímos un crujido en la paja. Uno encendió
su linterna eléctrica y respondió: - 'Ya está de
nuevo la pareja de mariconcitos haciendo de las suyas'."

El Furhër y el Caudillo, haciendo manitas.
Estos hallazgos históricos
vendrían a reforzar la tesis de que la "noche de los cuchillos
largos" de 1934 tuviera entre otras causas la de eliminar a homosexuales
como Röhm y otros jerarcas del partido nazi, que sabían
demasiado de las inclinaciones sexuales de Hitler. Con el mismo objetivo,
se creó la Ley de Insidia, encargada de castigar a las personas
que declaraban que el Führer era un tanto moña. Incluso
fuentes cercanas al dictador confirmaban que su matrimonio con Eva Braun
era una tapadera para salvaguardar su imagen pública, práctica
que también se ha extendido hasta nuestros próceres actuales,
de la mano del Principito de Asturias y la modelo noruega (Parece imprescindible
que la cónyuge de postín se apellide con un homónimo
de la rama de los electrodoméstico: Braun, Samsumg... Los profetas
anuncian que la próxima será Eva Moulinex).
En fin, que como reza el dicho, "detrás de un gran hombre...
por el culo te la hinco", o algo por el estilo.

Fans del Generalísimo le homenajean durante la última
celebración del Día del Orgullo Gay, bajo las consignas
de "Viva Franco" y "Una Grande, por favor"