España
2002 no es difícil compararla con la España de los años
del franquismo, algo que hace algunos años se habría tenido
que rechazar como algo equivocado, es hoy algo corriente admitido por
las personas que lo aplauden. Los profesores pierden su dignidad, los
militares se hacen valer casi tanto como los políticos usando como
medio el ministerio de la guerra, los socialistas se debaten entre compromisos
internos y su actitud de oposición simplista, la constitución
es manipulable, el presidente es propagandista de todos los programas
reaccionarios, la confianza en el poder judicial esta debilitada y los
planes para conseguir reducir el armamento y para la resolución
pacífica de los conflictos está en los cajones ministeriales.
Después de los acontecimientos tan hablados del 11 de septiembre
en este país y en el llamado mundo occidental, se empieza la fase
de la regencia permanente y legal de los socialdemocristianos (socialistaspopulistas),
y de las industrias armamentísticas que nos brindan seguridad.
Ahora, el sentido occidental del orden cambia, ahora al hablar de seguridad
ya no nos referimos sólo a una amenaza exterior, sino que también,
entra en primer plano, los casos de crisis o conflictos internos. Dichas
crisis son descritas y deben ser entendidas de esta forma: huelgas, oposición
politica-sindical, el simple hecho de que una organización tienda
a crear o plantear un entremado social paralelo al existente y ofrecido
por el gobierno..., es también crisis cuando alguién se
intenta saltar el marco constitucional que le impide desarrollarse como
indivuduo o grupo. Todos estos son enemigos del pueblo español
y tienden a perder al pueblo en la locura y solo quieren la ruptura de
la unidad nacional.
Ahora l@s sindicalistas son enemigos del pueblo, las huelgas son insurrecciones,
las luchas salariales son crisis. Este es el mismo lenguaje de las leyes
contra l@s socialistas, comunistas y anarquistas de la revolución
social del año 36, el lenguaje que llevo a la muerte y prisión
a obreros y que terminó provisionalmente en la trancisión
española.
Ahora para el gobierno tod@s somos terroristas, enemigos de la democracia
y actuan en defensa contra un pueblo, para la existencia del orden básico
democrático. El brazo armado del estado español contra obreros,
intervención para la defensa del orden interior, el ejército
contra la población civil ¿es esto nuevo en España?
no, lo único nuevo es que esta vez a estos métodos de relación
entre poder de estado y el pueblo se le llama democracia. En vez de inclinarse
por una política que tienda a superar la crisis conservando la
democracia, se provoca la crisis y luego se sanea en beneficio del poder
y para mal del pueblo mediante el terror. Ya nos lo oliamos desde 1.978
con los pactos de la moncloa, lo que entonces era un riesgo de la democracia
ahora se califica de lujo y ventaja de la democracia. Si el pueblo discrepa
del gobierno que dimita el pueblo, si el gobierno fracasa que el pueblo
quede encerrado en la cárcel. Si echamos un vistazo, esto recuerda
a la época totalitaria del franquismo.
El SI a la existencia y al orden básico libre y democrático
es el NO a las leyes de emergencia que han adoptado los gobiernos occidentales.
Como decian los Cicatriz "sólo hay una solución para
todas las potencias, no les sigas más el rollo, desobediencia".
Adaptación
de un artículo de Ulrike Meinhof. Emergencia? Emergencia!
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