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LA VIVIENDA, por C.S.O.A. 'Casas Viejas' (Sevilla)

El hombre desde el comienzo de su existencia, y al igual que la mayoría de especies animales, ha necesitado un enclave para: cobijarse de las inclemencias del tiempo, tener un espacio seguro donde criar a su descendencia, protegerse de predadores y enemigos, cocinar sus alimentos o simplemente guardar los útiles empleados en las labores cotidianas.

En un principio, se refugió en cuevas para satisfacer estas necesidades, pero poco a poco, su inteligencia, le permitió desarrollar una serie de técnicas que dieron lugar a un hecho bastante significativo: el hombre aprende a construir su propia residencia. Se crea así la cabaña, lo que conlleva que el grado de confort o las dimensiones, no sigan siendo características inmutables, y lo que es más importante, les facilita la posibilidad de emigrar a zonas más aptas para el desarrollo de sus vidas, bien por la generosidad de sus tierras, la riqueza de su fauna, la abundancia de agua, etc.

El desarrollo de estas pautas de comportamiento no es algo específico de la especie humana, como ya mencionamos anteriormente, es más, en mayor o menor medida, son las conductas más habituales que imperan en el reino animal. Cualquiera que se detenga un momento y observe el mundo que nos rodea, forzosamente concluirá lo mismo. Así, los osos, que aun siendo un prodigio de fortaleza física y capacidad de adaptación a condiciones extremas, necesitan resguardarse en grutas cuando las condiciones del medio se recrudecen en invierno. Los roedores que buscan suelos estables para construir sus madrigueras serían otro ejemplo claro de la necesidad de "vivienda", o las propias avispas o abejas, que al igual que el hombre, se sirven de las materias primas presentes en la naturaleza para construir habitáculos donde el desarrollo de sus vidas se vea favorecido. Y podríamos seguir así casi de forma indefinida, enumerando ejemplos hasta darnos cuenta, de que son casi excepcionales, los animales que viven sin necesidad de buscar cobijo, al menos en los momentos críticos de sus vidas, bien sea durante el parto, la puesta, la lactación, la metamorfosis, etc.

Ahora bien, llegado este punto, es necesario recordar, que el ser humano no ostenta la posición de supremacía actual sobre el resto de las especies gracias a una dotación genética excepcional, que le haya reportado una serie de ventajas morfológicas o fisiológicas que supongan un triunfo en la lucha por la vida. Sería este el caso del guepardo, por ejemplo, quien aprovechándose de los azarosos caprichos de la evolución, llegó a convertirse en uno de los depredadores más perfectos de nuestro planeta, gracias a dos características fundamentales: su conformación muscular, que le permitió desarrollar una velocidad sin parangón entre los mamíferos terrestres, y la estructura de sus garras y de su boca, que fueron evolucionando hasta dar lugar a las armas letales que hoy son. Otro caso más intuitivo, para que comprendamos los factores que determinan el triunfo de un organismo en su competencia con los demás, sería el de los cactus ( plantas CAM ) quienes han sido capaces de adaptarse a condiciones extremas para la vida de un vegetal ( falta de agua, excesiva irradiación, suelos pobres y con escasa capacidad de retentiva y nutritiva, etc), la clave de su triunfo descansa también sobre dos pilares básicos: morfológicamente han modificado la estructura de sus hojas, convirtiéndolas en espinas, para reducir sensiblemente la superficie expuesta al sol, y minimizar así la transpiración de agua a través de sus estomas. Además, en el plano fisiológico, han sabido mejorar el ciclo fotosintético, optimizando el uso de agua y nutrientes para maximizar la producción de materia seca. Es así como los individuos, aprovechándose de alguna ventaja que les reporte su forma de funcionar internamente, o su morfología, se imponen a sus congéneres, haciendo que una especie determinada, o alguna variedad concreta se imponga en la cadena evolutiva.

No obstante, salta a la vista que éste no es el caso del hombre. Su triunfo no radica en sus habilidades como cazador, ni en la abundancia de recursos presentes en la naturaleza para su alimentación, tampoco en una buena capacidad de adaptación al medio ( recordemos que es el ser que más lo modifica para vivir), ni siquiera en haber desarrollado una rusticidad que le permita soportar condiciones extremas donde otros no podrían desarrollarse. Si pensamos un momento, nadie podrá negar, que sucede justo lo contrario. Somos torpes, lentos, muy sensibles a las inclemencias del clima y muy limitados en la defensa. Además, nuestra infancia, es una de las más largas entre los animales, acrecentando así todos nuestros handicaps para subsistir durante un periodo bastante largo. Sin duda, nuestro éxito, se debió a una capacidad intelectual fuera de lo común, que nos permitió depurar una serie de técnicas para proveernos de alimento ( caza, pesca, recolección de frutos, desarrollo de la ganadería, desarrollo de la agricultura, etc ), y discernir formas de vida más seguras mediante la ocupación de viviendas ( cuevas ), en un principio, y la posterior creación de cabañas para así protegernos de el ambiente hostil que nos rodeaba.

Concluiremos por tanto, que la necesidad de vivienda, es algo inherente a la naturaleza del hombre desde el principio de los tiempos, y que sin ella, no podría desarrollar una vida plena, acorde con su condición, al igual que un pájaro no podría tener descendencia sin un nido donde criarla, o una planta no podría vivir sin un suelo donde crecer y desarrollarse.

Sea dicho todo esto para explicar los pilares naturales, ligados a nuestra propia fisiología, sobre los que descansa la necesidad de un techo. Pero además, explicaremos como al ser el hombre un animal social fuera de lo común, a lo largo de su evolución como especie, en innumerables casos, ha dejado de regirse por leyes naturales para sustituirlas, o al menos, complementarlas, por otras fruto de su propio raciocinio. Así, poco a poco, ha ido configurando la sociedad compleja y heterogénea que hoy conocemos. De forma que la vivienda en nuestros tiempos, además de ser el lugar que cumple las funciones anteriormente descritas, se ha convertido en la piedra angular en torno a la que giran nuestras vidas, y se hace fundamental para poder vivir de forma " normal ", habiendo adquirido una serie de atributos, que si en un principio no eran tan importantes como los más básicos ( protegerse del clima o cobijar a nuestra descendencia ), hoy por hoy, aparecen en nuestras vidas como algo igual o más importante. La casa se ha convertido en el medio que proporciona la socialización plena de los individuos, permitiéndoles tener un lugar donde mear, cagar, follar o lavarse.

Podríamos entrar en este debate y analizar hasta que punto nuestro hogar cumple funciones racionales, y ver también, a partir de donde, nos están imponiendo unas pautas de conducta que no son acordes con nuestra naturaleza animal, y que más bien, son la herencia de la tradición judeocristiana y la respuesta a las necesidades de la era consumista que el neoliberalismo demanda, pero no es el objetivo de este escrito.

Lo que sí es innegable es que el ser humano es un animal que aprende desde su infancia por imitación, y para el que la opinión pública juega un papel determinante en su vida, hasta el punto de modelar su comportamiento, su opinión, e incluso su ética. Por tanto, aunque fuésemos críticos y analizásemos si es normal o no esconderse para cagar o follar, por poner un ejemplo, lo que es impepinable es que este sentimiento es algo generalizado que subyace entre nosotros debido a la educación que hemos recibido, y el contexto donde hemos crecido y nos hemos desarrollado, por lo que estos usos, que en un principio podrían parecer más superfluos, hoy día son para la gran mayoría indispensables, e igual, o más necesarios, para que puedan sentirse normales en sociedad, que los que describíamos en la primera parte. No es menester ir muy lejos para darnos cuenta de la certeza de nuestra afirmación, bastará con que salgamos y demos una vuelta. Si dirigimos nuestros pasos a alguna calle céntrica de nuestra ciudad, en seguida encontraremos a alguien pidiendo dinero o durmiendo en algún banco, ( recordemos que sólo en Madrid viven más de ocho mil " sin techo " )siendo la característica común que los define su condición marginal y su falta de integración social.

Por tanto, afirmamos que la necesidad de una vivienda digna es algo intrínsecamente ligado a la naturaleza del hombre desde que existe como tal, y que sólo en ella puede socializarse y sentirse positivamente parte integradora del mundo en que vive. Por ello debe de ser un derecho universalmente reconocido y públicamente gestionado, al ser igual o más necesario para nuestras vidas que el alimento o la sanidad, y por ello no debe estar sujeto a las leyes despóticas del mercado ni ser materia prima de la especulación, habiéndose convertido en nuestros días en el medio que perpetúa la riqueza de unos pocos, y garantiza la esclavitud y sumisión del resto.

ESPECULACIÓN:


¿QUÉ ES LA ESPECULACIÓN INMOBILIARIA?

Según la Real Academia Española de la Lengua es este un término con sentido peyorativo que consiste en realizar operaciones comerciales o financieras, con la esperanza de obtener beneficios en las variaciones de los precios o de los cambios. El economista José Manuel Neredo lo define de una forma mucho más clara y didáctica como " el acto de revender con beneficio." Podemos distinguir dos tipos básicos de especulación, la especulación financiera y la especulación con los inmuebles o especulación inmobiliaria. La primera consiste en la reventa de activos financieros de empresas, y la segunda, en la reventa de inmuebles.

La clave de la especulación económica es que se trata de una operación que no implica ninguna actividad productiva que justifique la ganancia de los mercaderes. En la economía clásica la obtención del beneficio económico se explica a través del aumento de valor en el producto con el que se comercia, este aumento es debido al tiempo de trabajo empleado por el trabajador en su obtención o transformación. Sin embargo cuando hablamos de especulación económica el incremento de valor se produce en la percepción de las personas, no se corresponde con la realidad, no obstante, alguien se embolsa la diferencia.


PARTE 1ª : EL NEGOCIO DE LA CONSTRUCCIÓN, BENEFICIO ECONÓMICO FRENTE A NECESIDAD:

La construcción de viviendas lleva un ritmo frenético en los últimos años, y sigue aumentando ( 475.000 iniciadas en el 2.001 en el estado español ).

En los seis primeros meses del 2.001 el precio de la vivienda creció en un 16,6 %, un 13 % más que los sueldos de los trabajadores asalariados. Desde Julio del 2001 hasta Julio del 2002 subieron un 15%. En el estado español el pago de una hipoteca, supone hoy en día el 47,5% de la renta familiar media, y esto teniendo en cuenta que se han multiplicado las familias en las que entran dos salarios en lugar de uno.

Hemos vivido dos periodos de enorme auge de los precios del suelo. El primero va de 1985 a 1992, potenciado por la gran cantidad de flujos de capital provenientes de Europa, durante éste el precio de la vivienda creció en un 97%. A este, periodo de auge le siguió uno de crisis que duró hasta el año1.996, momento en el que empieza la nueva inflación de la vivienda, creciendo el precio de la vivienda un 50% desde el año 1997 hasta el 2001.

La otra cara de la moneda de la política neoliberal aplicada a la construcción es la cada vez menor intervención de la administración pública en este sector. La drástica reducción de viviendas de protección oficial, es la pauta a seguir en nuestros días. En el estado español hemos pasado de construir un 50% de viviendas de protección oficial en el año 1.993, a sólo un 7% en el año 2001.

EVOLUCIÓN DE LA VIVIENDA DE PROTECCIÓN OFICIAL RESPECTO AL TOTAL EN EL MUNICIPIO DE SEVILLA:

Mientras tanto, según el último censo de viviendas elaborado por el Instituto Nacional de Estadística en 1991, 1 de cada 6 viviendas permanecían desocupadas ( un 16% del parque de viviendas ) la mayoría en el casco antiguo ( 24,47% ).


NECESIDAD DE VIVIENDAS

Aunque los indicadores estadísticos nos dicen que el paro decrece en Sevilla, en gran medida gracias a la construcción, las perspectivas de empleo no parecen muy alentadoras, tanto para los trabajadores no cualificados como para la gran masa de universitarios que salen a un mercado laboral saturado, en su mayor parte, de licenciados. No sólo hablamos del gran número de parados sino que también del gran número de empleos precarios, con escaso salario o poca seguridad, lo que no incita precisamente a empezar a pagar una hipoteca.

Aunque el gobierno adopte medidas para aumentar el consumo de viviendas, como la reducción de los tipos de interés, este tipo medio de consumidores no nos explica el consumo de la enorme oferta de vivienda, a pesar de los problemas de la juventud sevillana para comprar una vivienda, según los últimos datos que se atrevió a publicar la delegación de urbanismo, 5000 viviendas permanecen desocupadas en el casco histórico, y casi 20.000 familias carecen de techo propio. A la pregunta ¿por qué sigue aumentando la demanda? Responde el propio Instituto Nacional de Estadística, al afirmar que un 10% de la demanda corresponde a la compra de segundas viviendas, y un 50% inversiones de capital sin función de vivienda. El ladrillo se ha convertido en el refugio seguro de grandes cantidades de capitales, en previsión de futuras turbulencias en el mercado. La caída de la rentabilidad en los mercados de valores y los fondos de inversión dirigen una y otra vez a los inversores hacia la vivienda, y el suelo se convierte en una segunda bolsa. Este tipo de operaciones son una especulación con el suelo, ya que estos capitales no se están revirtiendo en las actividades productivas, son por completo improductivos y sin embargo pueden producir grandes beneficios a sus poseedores provenientes de la imparable subida del precio de los suelos. La vivienda es un valor seguro y mientras el precio del suelo no deje de aumentar será una enorme fuente de beneficios para los especuladores.

PAPEL DE LA ADMINISTRACIÓN:

El principal papel de la administración en todo esto es la promoción de la construcción mediante políticas públicas claramente desarrollistas. Constituyen éstas por una parte, grandes operaciones propagandísticas para la reelección del partido en el poder al nivel administrativo correspondiente, y por otra, grandes incentivos para el sector de la construcción privada, bajo la pretensión de inyectar vitalidad a las economías locales. Sevilla es un claro ejemplo de este tipo de políticas, cuya necesidad en unos casos o incluso utilidad y rentabilidad a largo plazo en otros, es más que dudosa. Estamos hablando de la Exposición Universal del 92, los puentes de Barqueta y Alamillo, el tren de alta velocidad, los mundiales de atletismo de 1999, etc… a lo que hemos de sumarle las grandes obras de iniciativa privada que surgen de forma colateral a las públicas, hoteles de lujo, campos de golf, etc, política que tiene todas las posibilidades de continuar en un segundo parque tecnológico, bajo la más que discutible excusa de falta de espacio en Cartuja, el gran centro comercial proyectado en dicha isla, o la pretensión de acoger las Olimpiadas del año que les dejen.

El estado es uno de los grandes beneficiarios de estas actividades ( recalificación de suelos, impuestos sobre la vivienda, etc ) y la potencia en la medida de sus posibilidades. La administración local recauda impuestos de las constructoras por una parte y de la vivienda por otro. Al subir el valor del suelo, alza en gran medida promovida por la administración, como es por todos conocidos, sube el valor catastral de la vivienda, se incrementa la contribución y otros impuestos a recaudar. La construcción además crea empleo y el crecimiento paralelo de la construcción y el empleo es algo de lo que no duda en vanagloriarse la administración local en el "Informe Socioeconómico de la ciudad de Sevilla en el 2.001." El razonamiento se reduce a la simple ecuación: construcción = empleo = bienestar, algo que podrían haber dicho los faraones cuando construyeron las pirámides.

Es este un sector con inmejorables condiciones para la sobreexplotación de la mano de trabajo por la precariedad y temporalidad del empleo. Así que haciéndoles el juego a las empresas de la construcción, la administración ayuda a la acumulación de capitales y la transmisión del crecimiento a sectores relacionados como la producción de cemento, ladrillos, etc. Cumpliendo obedientemente con los dictados de la economía neoliberal.

OKUPACIÓN:

Ante este panorama, hace ya diez meses que tomamos la determinación de okupar una antigua nave industrial que se dedicaba al envasado de aceites. Está ubicada en la calle Antonia Sáenz ( junto al Pumarejo y la muralla de la Macarena ), en una zona que lleva padeciendo y padecerá durante mucho tiempo las consecuencias de la especulación y el plan Urban. Así tomamos un espacio abandonado y muerto para llenarlo de vida. Expropiamos lo que en conciencia creemos que es del pueblo, y poco a poco, después de mucho currar, hemos ido llenándolo de actividades, magia y solidaridad, para así demostrarle al barrio, a Sevilla y al mundo que existe otra forma de organización fuera de la competencia y el egoísmo. Estamos cooperando para llenar el C.S.O.A. " Casas Viejas " de vida, e intentar que esa vida fluya y empape el barrio a su paso, que traspase los muros y moje los corazones de todos, para que comprendan que aunque la propaganda y el sistema neoliberal se empeñen en sentenciar que el hombre es malo e individualista, nosotros demostraremos día a día, que lo único que sucede es que se ha dejado engañar.

Para esto hemos organizado un gran número de talleres y actividades: taller de flamenco, de teatro, de malabares, de percusión, cine, documentales, taller de mus, una biblioteca, comedores populares los Domingos, conciertos una vez al mes, un huerto ecológico de permacultura, un taller teórico de la música, otro de español a emigrantes y clase de árabe, francés, e inglés para españoles y así un largo etcétera para el que pedimos y esperamos tu participación.

Pero no sólo estamos aquí para llevar a cabo este proyecto, que ya de por si merece la pena. También estamos aquí para luchar. Para luchar contra la especulación que enriquece aun más a los ricos sin generar nada útil.

Luchamos contra el Derecho que permite que esos patrimonios puedan pasar de padres a hijos perpetuando así las desigualdades sociales, promoviendo un mundo injusto y creando un entramado legal en el que la Justicia, no es ya uno de los valores más elevados de la conciencia humana, no es algo que nace de su ética y su capacidad crítica, sino sólo el instrumento que permite a los ricos quedar impunes tras expoliar y explotar al resto de la humanidad.

Luchamos contra la policía y los militares que ejecutan esas leyes sin sopesar si están bien o mal, renunciando así a su propia conciencia y convirtiéndose en mercenarios que venden su dignidad por un puñado de euros. Viven como perros cortijeros oliendo, pensando y meando como se les ordena. También ladran a menudo para sembrar nuestras vidas de represión y conformismo. Sabemos además, que en el peor de los casos, no dudarán en morder nuestros cuellos con el único y todopoderoso argumento en su defensa de haber recibido una orden. Pues bien, a todas las fuerzas de seguridad del Estado les decimos que quien vive como un perro, como tal merece morir.

Luchamos contra los políticos por haber cometido el peor de los crímenes: usar la mentira como medio para despojar al pueblo de su libertad y someterlo en beneficio de unos pocos. Se han convertido así en proxenetas de la peor calaña, que aunque vestidos con piel de cordero, jamás podrán esconder sus corazones de lobo.

Luchamos contra las empresas que se aprovechan de las necesidades más básicas de las personas para amarrarlas a un sistema despótico y asesino, que chupa las energías de todo, y de todos, como un parásito. Convierten a los individuos en autómatas a los que tratan como un engranaje más del sistema productivo y generan un mundo injusto donde las ¾ de la población son explotadas y expoliadas.

Luchamos contra los bancos que hipotecan nuestras vidas y nos convierten en esclavos del sistema, atándonos a puestos de trabajo precarios de los que dependeremos ya como del aire, por el mero hecho de querer criar a nuestros hijos en una casa digna, darles un hogar donde crezcer y ser educados junto a nosotros. Son por tanto, la herramienta que garantiza nuestra total sumisión.

Pues bien, a esos rateros materialistas y estúpidos, a esos imbéciles adoradores del bellocino de oro les decimos que cuentan con toda nuestra repugnancia y todo nuestro odio. Que no olviden que son muertos en vida, porque vivir es compartir, es llorar y reir, es amar, en definitiva; es desarrollar las cualidades que nos convierten en seres humanos, y ellos están matando al ser humano para dejar que aflore un monstruo perverso y corrompido por el poder del dinero. A vosotros banqueros, chorizos de mierda, a vosotros y a todo lo que representais, el lujo, el consumismo, el despilfarro barato, bien seáis brokers o accionistas, agentes de bolsa o inversores, especuladores forrados o nuevos ricos idiotas que piensan que la felicidad de una persona es algo que radica en el número de ceros que tiene su cuenta bancaria, o en la cantidad de billetes que puede despilfarrar en un sombrero para usarlo en una sola boda, porque usarlo en dos supondría estar arruinado, o aun peor, ser un rácano, je, je, manda cojones que hablen de tacañería los ricos sin tener en cuenta que la avaricía es la causa que genera la riqueza. En fin, a vosotros, nuevos ricos, os decimos que a pesar de tener en ocasiones más dinero que los ricos de siempre, y a pesar de que hace relativamente poco que habeis dejado de ser clase media, vuestro complejo de inferioridad y vuestra falta de seso os hace imitar a esos estúpidos, y yo os pregunto: ¿ Qién es más tonto, el tonto, o el que sigue al tonto ¿

Porque a vosotros, ricachones de toda la vida, expoliadores y explotadores que habeis sabido manteneros igual de cabrones generación tras generación, a vosotros os digo que aunque penséis que la riqueza construye a vuestro alrededor una coraza que os hace invulnerables, superiores a los demás, más fuertes, más inteligentes, invencibles... en una palabra, dioses, a vosotros os lo digo: las personas de verdad jamás querremos ser como vosotros. No queremos ser superiores porque sabemos que la amistad y el amor son sentimientos que sólo pueden surgir entre aquellos que se reconocen iguales. No queremos ser más fuertes porque sabemos que las demostraciones de fuerza llevadas a sus últimas consecuencias son las guerras asesinas del capitalismo que constituyen la prueba fehaciente del mundo injusto que han creado. Sabemos positivamente que en un mundo donde impere la justicia social, la fuerza, se convierte en algo totalmente inútil. A vosotros os lo repetimos, no queremos sentirnos invencibles, porque el sabernos vulnerables y ultrajados es lo que nos hace cerrar los puños y apretar los dientes para no parar de luchar hasta que de verdad todos seamos iguales. Es decir, imbéciles, que sepais que jamás querremos ser como vosotros porque sabemos que el corazón de una momia no late aunque lo cubra un sarcófago de 500 Kg de oro.

En definitiva, luchamos contra todo y contra todos aquellos que se oponen a la emancipación del pueblo, la justicia social y la libertad. Hasta que el mundo verdaderamente racional que anhelamos no se convierta en una realidad, no podrán desalojar las trincheras de la okupación. Así segiremos, petando puertas para tender puentes hacia realidades alternativas y sin olvidar que mientras vivir siga siendo un lujo, okupar es un derecho.