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“Soy trabajador de la ciudad, pero mi ideal campeaen un amplio horizonte de internacionalismo,
en el derecho de ser libre y exigir justicia,
aunque para alcanzar tal estado de perfección
sea necesario derramar la sangre propia y la ajena”
Augusto Nicolás Calderón Sandino nace en Niquinohomo, departamento de Masaya, el 18 de mayo de 1895, en el seno de una humilde familia campesina. Nicaragua vive, desde 1909, la ocupación norteamericana, que ese año derroca al gobierno constitucional del presidente José Santos Zelaya y coloca en el poder a Adolfo Díaz, un simple contable de la compañía norteamericana de minas La Luz y Los Ángeles. Con este movimiento los EEUU consiguen la aceptación de Nicaragua de una serie de emprésitos que condicionan al control norteamericano de las Aduanas, del Ferrocarril Nacional y del transporte marítimo en el Gran Lago. La soberanía nicaragüense queda seriamente dañada y una gran parte de su población es condenada a la miseria.
En 1912, el gobierno norteamericano de Calvin Coolidge y el nicaragüense de Adolfo Díaz inician las conversaciones que en 1916 darán lugar al Tratado Bryan-Chamorro, por el que Nicaragua permite a los EEUU la construcción y control del Canal Interoceánico de Nicaragua, así como la edificación en el Golfo de Fonseca de una Base Naval, en tierras que además también pertenecen a El Salvador y Honduras, que rechazan enérgicamente estos acuerdos.
Esta situación desata una sublevación contra el gobierno impuesto, encabezada por Benjamín Zeledón. Las tropas yankis desembarcan en Corinto y acaban con la rebelión asesinando en Octubre a su líder. El joven Sandino, de 17 años, peregrina a la tumba de Zeledón y empieza a comprender la encrucijada en la que se encuentra su país. En 1916, abatido y decepcionado, emigra a Honduras y El Salvador, donde trabaja para la United Fruit of America, y a México, donde trabaja para las compañías petrolíferas norteamericanas de Tampico y Cerro Azul.
En 1925, los EEUU ponen fin a una ocupación militar de 13 años en Nicaragua. También en este año muere Diego Manuel Chamorro, presidente conservador impuesto, tomando el poder su vicepresidente, Bartolomé Martínez, quien rápidamente convoca elecciones. De estos comicios salen elegidos democráticamente los liberales Carlos Salórzano y Juan Bautista Sacasa como presidente y vicepresidente respectivamente. Sin embargo, los EEUU no quedan satisfechos con los resultados, y financian, el 24 de Octubre de 1925, el famoso “lomazo”, un golpe de Estado que pretende reubicar a los conservadores en el poder. Adolfo Díaz recupera la presidencia y revalida los acuerdos firmados con el yanki.
LA GUERRA CONSTITUCIONALISTA
Entonces, en Mayo de 1926, los rebelde vuelven a la carga, encabezados por Luis Beltrán Sandoval y capitaneados por el depuesto Juan Bautista Sacasa y el ministro de la guerra, José María Moncada. Tropas norteamericanas desembarcan en Bluefields y ponen cerco a los liberales. Sandino, al enterarse del comienzo de la guerra en su país, regresa de México, desembarcando en Nicaragua el 1 de julio de ese mismo año. Nada más llegar, se dirige a Las Segovias, donde reúne a un grupo de mineros en San Albino, armados con unos pocos rifles, y se une a la causa constitucionalista. El 2 de Noviembre, en su bautizo de fuego, sufre la primera derrota.
Se dirige a Puerto Cabezas, a pedir armas y municiones a Sacasa, quien le retiene por 40 días en la ciudad con evasivas. En esto, los marines yankis desembarcan en la plaza y ordenan a Sacasa que desaparezca en 24 horas. En su despavorida huída, deja numeroso equipo en el puerto. Sandino, con la ayuda de 6 de sus hombres y unas pocas prostitutas, saca del mar unos 40 rifles y bastante munición. De Puerto Cabezas se dirige a Prinzapolka, donde se encuentra el general Moncada. Aquí recibe Sandino su primera desilusión política. El ministro de la guerra no quiere que Sandino se vaya con el armamento que ha recuperado a Las Segovias. Es necesaria la intervención de otros ministros para que se le deje partir con sus armas.
En Febrero de 1927, en San Juan de las Cabezas, departamento de Las Segovias, Sandino inicia la primera campaña revolucionaria victoriosa de su carrera. “Luchamos a diario con las tropas desleales, y conseguimos las más gloriosas victorias de nuestro ejército”. En mitad de esta campaña, Sandino recibe órdenes de Moncada de ir a Las Mercedes a rescatarle, pues se halla rodeado por el ejército conservador. Nuestro amigo organiza un verdadero despliegue militar y en el camino va liberando poblaciones enteras de campesinos. Finalmente, y tras interminables combates, logra liberar a Moncada, quien, en una sucia jugada, trata de acabar con la columna de Sandino enviándole a Buaco, lugar supuestamente liberado pero en realidad ocupado por las tropas estadounidenses. En el camino, además, había apostado un regimiento al que había dado órdenes de disparar a cualquiera que pasase por allí, pues estaban en zona enemiga. Sandino y los suyos escapan de milagro.
Cuando llegan a Buaco se dan cuenta del despliegue militar yanki en la zona y deciden volver a Las Mercedes para hablar con Moncada. Este ya no se encuentra allí, pues ha acordado un armisticio con Henry Stimson, delegado de los EEUU en Nicaragua, y una reunión para llegar a un Tratado de Paz al que acudirá él solo. Sandino le reprocha esta actitud. No se puede hacer tratos con los norteamericanos hasta que no cese su ocupación militar. En los años veinte, seis de los veintiún países latinoamericanos estaban privados de su soberanía por los imperialistas yankis: Panamá, Santo Domingo, Haití, Cuba, Puerto Rico y Nicaragua. En Mayo de 1927, Moncada vendió el liberalismo nicaragüense a los norteamericanos a cambio del apoyo en su carrera hacia la presidencia. Sandino se opuso a estos arreglos. “Nicaragua será libre solamente a balazos y a costa de nuestra propia sangre”.
Entonces, Sandino envía una circular a todas las autoridades locales de todos los departamentos nicaragüenses, anunciando su decisión de seguir luchando hasta que los EEUU queden definitivamente fuera de nuestra tierra. En Mayo se casa con la telegrafista Blanca Aráuz, la que desde entonces será su lugarteniente y compañera. Un mes después, en Julio de 1927, y tras quince horas de cruenta batalla, toma Ocotal por unas horas. La aviación de los EEUU bombardea la ciudad ocasionando más de 300 muertes entre la población civil.
La respuesta de Sandino, en nuestro siguiente capítulo...
“El Ejército Defensor de la Soberanía de Nicaragua” |