
La revolución cultural de los
años sesenta del pasado siglo XX, con sus dos focos principales
en la contracultura norteamericana y el mayo parisino del 68, no puede
explicarse sin uno de sus elementos fundamentales: la LSD. Su influencia
en el arte, la música y el cine, además de en otros ámbitos,
fue manifiesta desde un primer momento, al ser adoptada por músicos,
artistas, escritores
y por cientos de miles de jóvenes
como herramienta de exploración interior, de inspiración
y de creatividad.
La Fábrika y Lisergia.net queremos, aprovechando el 100 cumpleaños
de Albert Hofmann (descubridor de la LSD), sumarnos al homenaje al gran
sabio y benefactor de la humanidad ofreciendo al público gaditano
un pequeño ciclo audiovisual sobre la LSD, con películas
y documentales adecuados en los que se huye del tratamiento efectista,
morboso y sesgado que suelen darle al tema las grandes productoras cinematográficas
y los medios de comunicación. Por otro lado, la selección
de películas se ha visto limitada por la dificultad de acceso
a versiones traducidas o subtituladas.
27/6
Easy Rider (Siguiendo mi camino. USA, 1969)
Reparto: Peter Fonda, Dennis Hooper, Jack Nicholson;
Productor: Peter Fonda; Director: Dennis Hooper; Guión: Terry
Southern, Peter Fonda, Dennis Hooper, Karen Black; Música: Steppenwolf,
Jimi Hendrix, The Byrds, The Band; Fotografía: Laszlo Kovacs:
Duración: 98 minutos
Sinopsis: Dos motoristas viajan a través de Estados Unidos, camino
a la fiesta del Mardi Grass en Nueva Orleans. Durante su trayecto encuentran
dos caras extremas de la sociedad yankie de la época: el naciente
movimiento "hippie" (la búsqueda de la libertad, el
amor libre, la vida en comuna, el uso del cannabis y de la LSD, la afición
por los viajes) y las actitudes reaccionarias del norteamericano medio
de extracción rural (ignorancia, cerrilismo, miedo, chulería
y violencia). Como muy bien expresa Nicholson en uno de los diálogos:
"... todo el mundo quiere ser libre, pero una cosa es hablar de
ello y otra muy diferente serlo. Es muy difícil ser libre cuando
te compran y te venden en el mercado. Claro que no les digas jamás
que no son libres porque entonces se dedicarán a matar y a mutilar
para demostrar que lo son. Están todo el día dale que
dale, dale que dale con la libertad individual y ven un hombre libre
y se cagan de miedo".
Modesta producción independiente financiada y realizada por gente
casi desconocida en su momento, parecía una película más
vanguardista que convencional: no tenía apenas argumento, abusaban
de temas musicales con largas escenas de paisajes en la película,
el montaje era rarísimo e incluía una delirante escena
de unos 10 minutos sobre un viaje de LSD. A pesar de todo, tuvo un gran
éxito de crítica y público, convirtiéndose
en film mítico y de culto, e icono de la contracultura norteamericana.
4/7
Demasiados secretos para un hombre solo (The president's analyst. USA,
1967)
Reparto: James Coburn, Barry McGuire, Godfrey Cambridge,
William Beckley.Productor: Stanley Rubin; Director: Theodore J. Flicker;
Guión: Theodore J Flicker; Música: Paul Potash, Lalo Schiffrin;
Fotografía: William A Fraker; Duración: 98 minutos
Sinopsis: Un psiquiatra es contratado para tratar al
mismísimo Presidente de los Estados Unidos. El acepta pues es
un reto, pero poco a poco comprueba que dicho trabajo le
quita toda la libertad que poseía. Ante esto, decide escapar.
Pero tanto la C.I.A., como el F.B.I. y las potencias extranjeras desean
capturarle o matarle, antes de que revele los secretos que le ha contado
el Presidente. Uno de los momentos culmen de la película es el
del concierto de rock en una sala de fiestas por el grupo en el que
se ha refugiado el protagonista, con ingesta colectiva (músicos,
público y espías) de un ponche lisérgico.Esta es
una de las tantas sátiras sobre agentes secretos que disparó
el éxito de la saga James Bond. Pero en lugar de explotar el
glamour de las entregas de Bond, se convirtió en una película
de culto por su delirante ilustración de la paranoia de los años
de la guerra fría.
11/7
Cielo e infierno. El concepto de droga y sustancias psicoactivas (Spain,
2002)
Producción: Fernando Moreira (Libre Producciones)Dirección:
José C. Manzano; Guión: Ana Baliñas (con la colaboración
de José C. Manzano); Voz en off: Alfonso López Paris;
Duración: 74 minutos
Frente al discurso oficial y a la propaganda, que hablan
de "las drogas" como concepto genérico, Cielo e infierno
muestra la variedad de principios químicos psicoactivos existentes;
con ayuda de testimonios de expertos (como Escotado, Fericgla o Juan
Carlos Usó, entre otros) se nos ilustra sobre los usos ancestrales
y sobre los diferente aspectos de las drogas (público, cultural,
médico, psicológico y social).
Documental que aborda cuestiones como la compulsión en tanto
que un fenómeno generalizado que no se limitaría a las
drogas, sino que afectaría a muchos otros ámbitos (sexo,
trabajo, comida, etc.); la ética en el uso de drogas; la perversión
del concepto de Salud Pública; las justificaciones de la prohibición
por hechos que son consecuencia de esta y los pánicos morales,
entre otras y nos ofrecen un panorama de este asunto totalmente alejado
de la monocorde propaganda y de la transgresión de baratillo,
dos extremos que vician irremediablemente la noción sobre las
drogas que tienen nuestras sociedades.
18/7
Los pioneros psicodélicos (The psichedelic pioneers. Cánadá,
2005)
Producción: Anand Ramyaya; Guión y dirección:
Gordon McLennan; Música: Ross NykiforukFotografía: George
Hupka; Duración: 46 minutos
Desde principios de los años 50 hasta su prohibición,
la LSD fue usada por multitud de médicos, psicólogos y
psiquiatras europeos y norteamericanos en proyectos de investigación
y tratamiento de la esquizofrenia, el alcoholismo y otros desórdenes
mentales. El documental canadiense Los pioneros psicodélicos
narra historia de uno de esos proyectos, el llevado a cabo por los psiquiatras
Abram Hoffer, Humphrey Osmond y Duncan Blewett en el Hospital Saskatchewan
(Weyburg, Canadá),donde aplicaron LSD a cientos de pacientes
mentales y cobayas voluntarios desde 1952 hasta 1967, obteniendo un
elevado porcentaje de éxitos. El proyecto atrajo a numerosos
artistas e intelectuales como el escritor Aldous Huxley, el director
de cine Paul Saltzman y el poeta y músico Leonard Cohen quienes
tuvieron en Saskatchewan sus primeras experiencias con el ácido.
A mediados de los sesenta,
la popularización de la LSD entre la juventud y la aparición
de líderes mesiánicos como Aldous Huxley llevaron al pánico
y la paranoia a los grandes medios de comunicación y a la prohibición
de la sustancia por el gobierno USA en 1966 y poco después por
el resto del planeta. Saskatchewan tenía sus días contados.
El
arte del LSD: 200 blotters
La comercialización de la LSD clandestina en su
formato más generalizado, el secante, dio origen a los blotters,
hojas de cartulina impregnada de ácido, en las que se troquelan
las dosis individuales. Sus fabricantes suelen estampar en ellos reproducciones
de diversos motivos artísticos o iconos contemporáneos,
tanto relativos al ácido como ajenos. Esta colección de
200 blotters, extraída de la base de datos del gigantesco portal
enteogénico Erowid, recoge creaciones de artistas psicodélicos
tan sublimes como Alex Grey y Mati Klarwein.