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Entrevista a Eloy Gomez Rube,
escritor canalla

Cádiz. Diciembre de 2004.

Eloy Gómez Rube es un gaditano de rancio abolengo. Nació en 1952 en el barrio del Mentidero y es sobrino de teta del Beni de Cádiz -­su abuela materna le daba de mamar a este monstruo- por lo que se conoce al dedillo los patios y casas de vecinos de los barrios más antiguos de esta ciudad, Mentidero, Pópulo y Santa María.

El interés de Lisergia.net por su figura se debe tanto a su condición de indígena del Cádiz ancestral como a su faceta literaria y underground. Según los crápulas de Cádiz y él mismo, Eloy abrió, en los años 80, las puertas de la literatura canalla, yonki y maricona en esta ciudad. Es un escritor autodidacta y autoproducido, incansable viajero por el espacio y las modas de la Vida Moderna de los últimos 30 años, le preguntamos por sus cuentos, la mística urbana y la historia del rocanrol en Expaña. Lo que sigue es un extracto de conversaciones con Eloy que nos ayudan a ubicar y contextualizar sus cuentos publicados en nuestra sección La Letrina.

Enrique Cimiento : Hola Eloy, como editores del Manual de la Nueva Era, en Lisergia.net nos interesa que nos cuentes un poco tu experiencia con la cultura underground en Cádiz y en Expaña, Cultura de la que has sido testigo y componente, por supuesto. Nos interesa mucho saber de ti, tú que has vivido de homo, punki, yonki, eso que llaman la “mala vida” ¿tu vida ha sido mala?

Eloy Gómez Rube: Yo me lo he pasado de puta madre, yo creo que es la mejor. No me quejo de nada tío, ni siquiera de los años más ominosos...a todo le he sacado algo positivo

Enrique Cimiento: ¿Qué me cuentas del rokanrol?

Eloy Gómez Rube: La base naval de Rota es fundamental para la historia del rocanrol en Cádiz, aunque parezca un poco... Cuando vienen los americanos, de alguna manera entras en contacto con otra cultura ¿vale? Aquí acaba la posguerra y de buenas a primeras los americanos, otro way of life , y con eso te viene el consumismo y la comida prefabriká ¡ajá!...¡que moderno! También entran las emisoras, el rocanrol y el que más y el que menos se hace amiguete de algún militar o algún pendejo que trabaja en la base y se sacan discos de Jimmy Hendrix y esta gente... mi fuente, incluso antes que la literatura beatnik, es el muelle de Cádiz tío.

Pasa que en el 70, 71, 73, se pone “de moda”, a nivel mundial, irse a Canarias. De todo el mundo, especialmente desde Europa, la movida hippy tira pa Canarias y ¿qué pasa? Que Cádiz tiene un puerto donde todos los sábados sale el barco para Canarias y los días antes de zarpar empiezan a aparecer por la ciudad unos notas con unas melenas y unas mochilas del carajo. Yo, que soy un chavalillo del lugar que se dice ¿esto que coño es?, ¿no? En España yo no veo estos tíos, me voy a acercar a estos notas... “¡Hola tio!”, en inglés o como se pudiera. “¿Tú qué? ¿Esta melena qué es? ¿Esta mochila qué es?” “...aaah, pues la onda californiana, hippy, anti stablishment, y tal... ¡toma este comic!”, “¡Ah, pero existe el comic!” No solamente Jabato y Roberto Alcázar y Pedrín.... A la otra semana venía más gente y ya te ibas informando y tal, cómics, cassetes que te regalan los notas, empiezan a chivarte que hay una literatura y tal...y además el régimen ya iba permitiendo una serie de… que, por cierto, el Íñigo ese que es ahora un presentador hortera de televisión, ese tío, de música sabe tela...de comerse los tripis con los Rolling Stones y Jimmy Hendrix.

E.C.: ¿Y tus experiencias en comunas hippy?

E.G.R: Eso lo conocí en Madrid a principios de los 70, en una comuna urbana que estuve que era un estilo entre el hippismo y la mística. En aquella época se mezclaban el rocanrol, las drogas y la mística...desde la famosa visita de los Beatles al Majarachi en la India y meten el rocanrol en la onda. Durante la primera mitad de los 70 casi todos los grupos de rock están metidos en alguna historieta de estas. Esto también lo reproducíamos en la primera comuna hippy que fundamos en Cádiz, aprovechando el piso de unos colegas estudiantes nos íbamos allí a fumar y hablar de mística y rocanrol.

E.C.: Tu también estuviste metido un tiempo con el gurú Majarachi ¿no? ¿de que iba esa movida? ¿Para que te metiste ahí?

E.G.R: En esa misma “comuna”, un día aparece un nota con una foto pequeña de un niño indú y me cuenta una historia. Como yo ya previamente andaba por ahí leyendo a Alan Watts, que es el padre de los hippy, me comenta algo de este niño y yo me intereso y tal. Años más tarde estoy una en la playa Victoria, fumando y tocando la guitarra, y aparece un nota a lo lejos. A medida que el tío se viene acercando, el tío tiene buen aura ¿no? Y se para allí con nosotros. Es un niño madrileño que ha tenido mogollón de problemas con la droga pero que se esta haciendo una limpieza ¿no? Hacemos yoga, este tío y yo en mi casa, y unos meses después me invita a Madrid. Y, mira por donde, este tío está metido en la misma secta de ese niño que me enseñaron en una foto. En aquella época estaba metida gente como Catt Stevens, que ahora es islámico, gente de Pink Floid...vaya ¿no?, como que la cremita hippy del rocanrol estaban ahí metidos. Me fui a Londres y estuve un par de meses en comunas hippy-misticoides...

E.C.: Y esta experiencia de la secta ¿te dio algo espiritualmente?

E.G.R: Bueno, te comían el coco un poco ¿no? imbuidos de brahmanismo, de los textos sagrados y tal y cual –que a mí me gustaban, por cierto- pero a nivel práctico le he sacado unas técnicas de relajación que ya no practico pero que las puedo usar cuando quiera.

E.C.: ¿ Era el consumo de drogas de entonces parecido al de hoy?

E.G.R Bueno, cuando yo empecé a tomar hachís y posteriormente LSD había como una mística en la toma, o sea que no se fumaba porros por fumar, ni se tomaban tripis pa flipar y dar gritos en Caños de Meca ¿no?. Hay toda una escuela que se creó en California, como Timothy Liery, Alan Ginsberg, y tal, en la que las drogas se usaban como vinculación, compañerismo y tal...hay una comunión...fumabas en comuna...la LSD no es si no se toma pensando que eso te va abrir la conciencia, que va a haber una introspección, un conocimiento...esa es mi formación beatnik-hippy ¿no? por la edad que tengo entonces.

E.C.: ¿Y cómo empiezas a escribir?

E.G.R: Empezar empecé a los doce años. Mi vecino de abajo tenía más y mejores juguetes que los míos, entonces yo me iba a su casa y me inventaba historias que le contaba mientras jugaba. Luego ya, con la lectura de los beatniks y algunos clásicos como Verlaine y Rimbaud comienzo a escribir. Mi estilo es de místico urbano y, sobre todo, relato lo que pasa en mi barrio.

Tengo que decirte que soy totalmente autodidacta y mi propósito es escribir para la gente del barrio, cuando el barrio era una sociedad y había literatura en los bares, las esquinas y los baches. Tengo una obra de teatro con personajes de mi barrio (barrio del Pópulo), personajes tipo del mundo canalla de los años 80. Estaría bien sacar ahora una actualización 20 años después, con las putas, los yonkis y las mariconas reconvertidos y reciclados por el Plan Urban y el turismo cultural.... el teatro cutre, ordinario y canalla en Cádiz, c´est moi. No quiero dinero por eso, pero que reconozcan mi influencia.

E.C.: Y publicaste tus historias que se ven que son muy autobiográficas de tu medioambiente vital...punk, droga, rocanrol, sexo...el tema del travestismo y la erótica gay hoy todavía cuesta mucho expresarla con naturalidad...¿cómo desarrollas esa parte de tu texto?

E.G.R: Yo soy gay y entonces como que la literatura que más podía hacer era el erotismo gay ¿no? Algunos son semibiográficos, otros semi tú lo aumentas...pero no tengo ningún escozor con nadie y, básicamente hago literaturta gay. Ahora quizá es más facil porque está de moda ¿no? Se vende bien....pero escribir esto hace 20 años en una ciudad como esta...

E.C.: Una ciudad como está sale en todos tus cuentos y tus historias pero es que esta ciudad, tan aburrida y facha sale siempre.

E.G.R: Cuando yo estaba más enfrentado a esta ciudad yo le decía, a un profesor que tú conoces, los muertos de Cadiz, tal y cual...y me dijo, Eloy, si tu no fueras de Cadiz no serías como eres. Otra vez lo de la eskizofrenia, uno ama esta ciudad pero a su vez la denosta ¿no? La critica y tal...y creo que es un ejercicio de amor, llamar a las cosas por su nombre para tratar que mejoren y tal... porque los gaditanos se parten la boca con lo de la ciudad liberal, su puta madre, aquí somos los más grasiosos y los más abiertos del mundo...y es una puta mentira, tu te vas a Albacete, por ejemplo y la gente tiene más marcha y está mas abierta que aquí.

E.C.: Eso del mundo canalla es lo que anduviste investigando por Madrid ¿no?

E.G.R: A finales de los setenta ya empieza a cambiarse la estética, del hippy se pasa a los cueros negros, las gafas oscuras con Ramones, la Patty Smith, ya casi “no future” ¿no?. Bueno, en el 80 estoy yo por ahí y hay un montón de droga, caballo por un tubo ¿no? Y todo el mundo tomaba caballo, para qué decirte nombres. Mis parientes en Madrid eran los narcos más importantes y exquisitos de la movida, tal y cual. Por casa de mi hermana pasaban todos los de la “movida”, tuve esa suerte. Yo estaba muy sensibilizado con el rollo posmoderno de García Alix, Kostus, Alaska, etc y todo el mundo tenía ganas de hacer cosas sin prejuicio alguno, y, bueno, yo hago un grupo de rocanrol aunque no sepa tocarlo, me suda la polla. Yo hago teatro aunque en mi vida haya estudiao arte dramático ¿no?

E.C : Eso es muy Punk ¿ein?

E.G.R: Si, voilà tío, lo hago porque me sale del chocho y punto. Ya esta bien de cultura facha del ateneo y del catedrático, yo también puedo hacer literatura, también tengo que contar cosas. Lo que se movía por el piso de mis parientes es el caldo de cultivo de todo eso, entre chute y chute hablo con esta gente y de vez en cuando llegamos a hablar algo de teoría posmoderna tal y cual. Conocí a un par de pibes madrileños, nos juntamos un día y decidimos escribir un libro de poesía, los muertos quien no. Lógicamente poesía posmoderna, ¿qué es lo más moderno?, el metro, los aeropuertos, algo que trae y lleva gente y es mecánico. Pues con un vacilón del carajo, en una noche lo terminamos, Poemas Métricos, y vemos que mola ¿no?, Cool, y lo queremos publicar pero no hay dinero. En una imprenta nos hacen un presupuesto de 12 000 pelas...y no tenemos dinero...se lo hablo a mi cuñao y este, además de vender caballo, robaba cabinas telefónicas. Así que fui un día a ayudarle y fue divertidísmo, en Callao, rodeado de policía y ni se enteraban...eso es con las antiguas ¿eh?, con las de ahora no lo sé. Lo curioso es que robando las cabinas nos dimos cuenta que los operadores de telefónica también tenían su forma de robarle a la empresa. Bueno, sacamos aquello y lo vendíamos en la puerta del metro, entre colegas, lo regalábamos...sacamos hasta cinco ediciones en un mes, eso fue el colectivo Poetas Mekánicos.

Luego me vine a Cadiz, conocí a otros tipos, nos hicimos llamar Pox y sacamos la revista “Salida de emergencia”, fanzine absoluto.

E.C.: ¿Eso era como tratar de traerte para acá un poco la movida posmoderna de Madrid?

E.G.R: Si, también sacamos Manifiesto Kontrakutre y el colectivo Tresspas pero es muy dificil . En todas estas cosas hay como una esquizofrenia ¿no? quieres ser independiente pero tienes que vivir o al menos sacar ayuda oficial ¿no? Y eso es un contrasentido. Pero bueno, la posmodernidad en Madrid empieza siendo algo muy undeground pero el alcalde Barranco intuye el potencial y da ayuda oficial. Yo intento que en Cádiz, con el dinero de todos, se abra un poco la cultura...pero no lo entendieron...y además la envidia de los mecenas de aquí porque los tipos se veían demasiado catetos frente a mis propuestas y pensaban que me iba a crecer mucho.

E.C.: ¿Y tu experiencia en Alemania?

E.G.R: En el año 85 fui a una concentración de siniestros a Tarifa, ya eran los años 80, el cuero negro, Patty Smith, The Cure. Haciendo autostop para volver a Cádiz me cogen unos notas que eran berlineses. Estos son unos músicos de la escena radical berlinesa que hacen fanzines y están en ocupas de allí. Nos pillamos buen rollo y comienzo a viajar habitualmente a Berlín colaborando con ellos en sus fanzines y discos. Cuando llegué era un Berlín todavía dividido. La cresta de la ola punki ya va bajando aunque aun es cresta y en el oeste hay muchas casas ocupa donde precisamente están en contra la droga que es mafia, armamento y guerra, muy politizadas ¿no? un movimiento muy bien organizado, con imprentas autónomas, emisoras autónomas, incluso una especie de banco de poca monta sin usura...muy bien organizados tío...

E.C .: También estuviste en Marruecos ¿no?

E.G.R: También. Saqué un relato de cuando estuve allí en el talego

E.C.: A ¿Si?

E.G.R: ojú! Lo tome como otra herida más del rocanrol. Me cogieron en la frontera con grifa y tal...pero no era mío tío...me lo comí un mes, porque fui rescatado como Cervantes.

E.C.: Y a Marruecos a que ibas, a fumar porritos ¿no? O ¿a escuchar gnawa y a los joujouka con el rollo hippy?

E.G.R: Mi primer viaje fue pa fumar grifa, igual el segundo. Pero mientras me pongo hasta el culo, observo cómo se saluda la gente, y tomo notillas y me empiezo a interesar por la cultura. Sigo yendo a Marruecos, invierto en ropa, la vendo aquí y vuelvo mientras me voy decantando por la música. Hablando con músicos, escuchando en cafetines y tal, me hacen observar que esa música es de Al-andalus. Me leo algún libro y me entero de que los cejeles, las moaxajas y tal, en Andalucía, el pueblo llano escribía sus estrofitas. Sigo investigando y me entero de que tras la toma de Granada y la obligada castellanización, muchos emigran hasta que en el XVII un músico de Tetuán pasa al pentagrama esta música. Al principio me financiaba a lo fenicio, comprando y vendiendo. Sin ningún pudor aprovecho mi amistad con Fernando Quiñones y precisamente en ese momento, en el 81, el ministro de Asuntos Exteriores es de Cádiz. Me piden un proyecto, lo envío al Instituto Hispano-árabe de Cultura en Madrid...sin yo tener curriculo ni carrera...consigo una plata y me voy a Marruecos. Me tiré unos tres meses e hice un trabajo que envié a mi mecenas. Descubrí que algunos militares y funcionarios españoles dejaron muy mal sabor de boca porque estos “intelectuales” han sacado toda la información a la gente de allí y quedan como eruditos cuando sólo han transcrito.

E.C .: Es un poco como en tu cuento El mecenas ¿no?

E.G.R: Si, ese es autobiográfico 100%.

E.C. : Tu cuento El Mecenas es un buen retrato de los pequeños mercachibles de la cultura gaditana que salen del Ayuntamiento, la Diputación, etc ¿Qué pasó en tu primera aparcición pública en Cádiz?

E.G.R: Llega a ser esa movida en Madrid o en Barcelona, y salgo en los anales de la historia, sin embargo, ocurrió en Cádiz y...al día siguiente se decretó una fatwa contra Eloy, que a mi no me saludaban casi ni mis amigos...acusándome de bronquista, yo qué sé, y yo sólo me defendí...Hay una reunión de poetas y me subo al escenario porque yo también lo soy, y punto, tío. Y eso de que me dejen vendío como si fuera un chufla...las palmeras se doblaban compi!! Increíble, el vocinazo se escuchó... y eso era el primer ayuntamiento democrático, que pensé yo que lo mismo que apoya la semana santa y el carnaval de Cádiz, pues también apoyará el rocanrol ¿no? Le pedí mil pelas para hacer unos carteles mínimos y no hay dinero...no te lo crees ni de coña.

E.C.: Si, el rollito cultural sociata que es el que domina aquí, que parece mu moderno pero...

E.G.R: Hombre, era el primer gobierno socialista en Cadiz, yo me lo creí tio!! Que iban a pasar de Pemán, de gitanilla del Carmelo y su puta madre y van a abrir un poquito más, por supuesto sin dejar de organizar el carnaval.

P: Pues como lo seas y quieras buscarte la vidilla con la cultura en esta tierra lo tienes chungo

E.G.R: Por eso te comenté el encuentro fantástico con la fotocopiadora ¿no?

E.C.: Ah, eso es precioso, que bonito

E.G.R: Si quiero publicar, aquí lo que hay es la puta diputación y el puto Fernández Palacios, el butaca, que es un cabronazo de cuidao. Sabe un montón de poesía, no te lo niego, pero es el que controla, tal y cual, y si no le pasas la mano por la joroba la cagaste bur lancaster...y de eso nada...y menos en aquella época. Entonces ¿pa que escribo? Si, pa quitarme la neura y tal, pero yo quiero que la gente lo lea y me digan mi puta madre o equis. Entonces, después de la emoción que es crear, guardarlo en el cajón...claro un día entro a currar de funcionario, me encuentro en la secretaría una fotocopiadora y digo esto es mío tio. Fui tan mamoncete que a veces me autocensuraba a ver si...pero cuando descubrí la fotocopiadora...su puta madre, ya no necesito....y perfet.

E.C.: Pues te vamos a colgar algunos textos en la web, entre otros he pensado en El Santo resucitado y el Motorista Macarra.

E.G.R: Si, buena elección, una una historieta así de barrio y la otra típca historia homo y tal. Esta bien. Me siento tan generoso que cuando doy textos y tal, le doy la posibilidad a la gente de que trabaje con ellos...quita esto, pon tú lo otro...

E.C.: Eso tiene mucho que ver con la gente que se autopublica. En lisergia.net somos kopyallright. Estamos muy picados con el rollo del Autor, de los derechos de autor y el rollo del artista y el arte y tal...y en lisergia vemos un poco que el arte, al ser una cosa social, es patrimonio de todo el mundo una vez que se ha puesto en circulación. Como decía nuestro amigo Sánchez Cásas, yo lo que pinto deja de ser patromonio mío. ¿Cómo lo ves tú lo de derechos de autor?

E.G.R: Nunca he registrado nada, compi. Sé cómo se hace. Si quieres vivir de la literatura o tomártelo en tu tiempo libre...lo ideal sería que un tio que se siente cretivo pueda vivir de eso. Yo cuando estoy de vacaciones estoy mucho más imbuido del arte, la palabra, el juego, que cuando tengo que estar aquí...Pienso que el tio que se dedica al arte debe tener alguna compensación...no quiero decir que yo sea mu guay.

Si queréis leer más cuentos de Eloy podéis escribirle a eloy.gomezrube@uca.es