CHEB MAMI
Empezamos
este nuevo Jukebox lisérgico con Cheb Mami, el Príncipe
del Rai que abrió la música Rai
a las influencias
occidentales sin convertirla en un exoticón de la “música
etno”,
artista fundamental si queréis acercaros a lo que la gente escucha
en el Magreb y en los barrios árabes de las capitales europeas.
Nació a mitad de los sesenta en un barrio obrero de Saída
(Argelia) y ya desde enano se buscaba la vida con una lata en la calle,
cantando canciones sobre “los secretos del amor”, tema
favorito tocado por todos los grandes del Rai, como Cheb Khaled, Hamid
y Houari Benchenet, y que se caracteriza, precisamente, por su poca
discreción en lo que refiere a lo “secreto”.
Los primeros escenarios a los que se subió fueron en la Meca
del Rai, en los clubs nocturnos del paseo marítimo de Orán
(también en Argelia...por si vais por allí, el Macumba,
el Biarritz y el Mon Château) a donde
se iba los fines de semana
cuando salía de la fábrica.
En Francia fue enganchado de improvisto en un viaje para comprar material
musical cuando descubrió que
sus cassetes (ilegalmente reproducidos)
se vendían a mansalva en las calles de Barbés por lo
que allí quedo, en los clubs árabes de París (Monseigneur,
Omar Khayam y Khaima...por si vais por allí) y más tarde
en los estudios de grabación.
A partir de ahí todo fue internacional y cosmopolita, grabando
discos en Los Angeles (si, si, America) y haciendo colaboraciones por
todos los países.
Hoy día, Chem Mami ya es un clásico.
NATASHA ATLAS
Natasha
Atlas es el demonio en forma de serpiente que te da de comer la manzana
del pecado.
Nacida en Bruselas de familia anglo-egipcio-palestina-marroquí pasó su
infancia en los suburbios magrebíes de Bruselas y luego en Inglaterra.
A los 16 años ya estaba inmersa en proyectos musicales cantando
y bailando la danza del vientre en los clubs árabes de Europa
y de todos los países que visitaba (Grecia, Turquía,
España). Pronto entró en contacto con toda la caterva
de música mestiza londinense como los Transglobal Underground,
Invaders of the Herat y los Count Dubulah (hoy Temple of Sound) hasta
que
hizo su primer disco en solitario “Diáspora”.
Pese a que siempre se crió en Europa Occidental, Natasha Atlas
mantiene en sus mezclas la esencia de la música árabe
clásica por lo que sus estimulantes canciones las oye igual
un saudí, que un palestino, que un “tecno” de Cádiz,
que un popero de Manchester.
Y, posiblemente,
estimulándose
de la misma manera...bblrrp!!